Dragones en la Basílica

Empiezo a dudar Fierro. No se a dónde nos va a llevar este viaje. No te lo he dicho para no desanimarte, pero a veces me apetece abandonar. Mas entonces, en esos momentos, miro dentro de tus ojos, tu inocente mirada, pura, sin juicios… y en ese instante, una gran energía hace vibrar mi cuerpo. Tú me das vida Fierro. Contigo al lado, hay algo por lo que luchar.

¡Mira Fierro, un ciudadano!

Los dragones se han apoderado de la basílica. Pobre gente; el único sitio dónde al menos poder alimentar sus corazones, y también pretenden destruirlo. ¡IMPIDÁMOSLO!


6 Responses to “Dragones en la Basílica”

Leave a Reply